Biología de la Conservación: una ciencia de respuesta
Formalizada en la década de 1980, la biología de la conservación integra ecología, genética de poblaciones, economía, sociología y ética. A diferencia de las ciencias puras, está orientada a una misión: diagnosticar problemas y proponer soluciones ante la pérdida de diversidad biológica. Su accionar se basa en postulados éticos: la diversidad es positiva, la extinción humana debe evitarse, la complejidad ecológica debe mantenerse y los procesos evolutivos deben continuar.