SLOSS, forma y conectividad
El diseño de una reserva natural se basa en principios ecológicos que buscan maximizar su efectividad. El debate histórico conocido como SLOSS (Single Large or Several Small) cuestiona si es mejor una reserva grande y única o una red de reservas pequeñas. Una reserva grande minimiza el efecto borde y alberga poblaciones más viables; una red de reservas pequeñas puede proteger mayor diversidad de hábitats y especies endémicas distribuidas en un territorio amplio.
Forma de la reserva: Las áreas protegidas con formas compactas (círculos o cuadrados) maximizan el área núcleo y reducen la proporción de borde, mientras que las formas alargadas aumentan la vulnerabilidad a los efectos de borde. La conectividad entre parches de hábitat — facilitada por corredores biológicos — permite el flujo génico, las migraciones estacionales y el desplazamiento de especies en respuesta al cambio climático.