Currículo como producto: eficiencia y medición
Bajo la influencia del modelo de producción industrial, Franklin Bobbitt (1918) aplica principios de gestión científica a la educación: el currículo debe ser una serie de experiencias dirigidas para formar una fuerza laboral eficiente. Ralph Tyler (1949) consolida esta visión con un modelo racional basado en cuatro preguntas: objetivos, contenidos, organización y evaluación. El currículo es un plan detallado que el docente ejecuta con precisión; el énfasis está en la eficiencia, los resultados medibles y la estandarización.