Sistema Respiratorio: la fuente de energía
Actúa como el motor del habla. Su función principal es proporcionar el flujo de aire egresivo necesario para la fonación. A diferencia de la respiración pasiva, el habla requiere un control muscular preciso sobre la fase de espiración.
Inspiración: El diafragma se contrae y desciende, los músculos intercostales expanden la caja torácica. Se crea presión negativa y los pulmones se llenan de aire.
Espiración para el habla: El diafragma y los intercostales se relajan de manera controlada, comprimiendo los pulmones y expulsando aire por la tráquea hacia la laringe. La presión subglótica generada es la energía que inicia el sonido.